Reviews Series

Review «Destino: La Saga Winx»: Un giro inesperado para una serie icónica

Reparto: Abigail F. Cowen, Danny Griffin, Hannah van der Westhuysen, Elisha Applebaum, Freddie Thorp, Precious Mustapha, Eliot Salt, Sadie Soverall, Theo Graham, Jacob Dudman, Eve Best, Jordan Collins.

Creador: Iginio Straffi

Género: Drama

Clasificación: +16

Episodios: 6

Plataforma: Netflix

Sinopsis: Por primera vez las seis hadas más populares pasarán a ser adolescentes reales aprendiendo a controlar sus poderes mientras viven juntas en un internado mágico. Ubicada en un mundo paralelo místico y lejano, la escuela Alfea ha entrenado a las hadas en las artes mágicas durante miles de años, pero nunca ha tenido a una estudiante como Bloom. Criada en el mundo humano, es impulsiva, amable… y peligrosa. Dentro de ella hay un poder que podría destruir ambos mundos o salvarlos. Para controlarlo, ella tiene que controlar sus emociones. Siendo una adolescente, ¿qué tan difícil puede llegar a ser? (Wikipedia)

El nombre Winx podría -o debería- de sonarle a más de uno de mi generación; una caricatura que acompañó a niñas y niños durante muchos años, enseñándonos un universo lleno de magia, amistad y colores saturados. Un mundo en donde las hadas eran reales y podían estar en todos lados e, incluso, se nos permitía creer e imaginar que a nosotros mismos nos podrían crecer un par de alas, pelearíamos contra monstruos con nuestras espadas o seríamos poderosas hechiceras.

El Club Winx significó un montón para mí, y no me avergüenzo de decir que hasta el día de hoy soy una fanática, así que imaginarán mi emoción cuando me enteré de que Netflix trabajaba en una serie live-action basada en esta joyita animada que marcó mi infancia.

Aunque claro, las expectativas son muy altas cuando toman algo que significa tanto para ti y pretenden transformarlo en otra cosa, algo nuevo y atractivo para un público amplio, no solo para los fans del pasado. Y eso pasó con esta adaptación. Los primeros adelantos hicieron que el entusiasmo se debilitara y, en algunos casos, se transformara hasta en rechazo, ¿Dónde estaban nuestras haditas?, ¿Qué había pasado con todos los colores y personajes que encendían nuestras pantallas con energía?, ¿A dónde había quedado nuestro Club Winx?.

Sí, las elecciones tomadas por la producción no fueron las mejores, nos quitaron la esencia de algo que sentíamos profundamente nuestro, era como si la nostalgia no existiese en absoluto, porque lo que estábamos viendo no provocaba en nosotros nada más que confusión, no entendíamos qué podría haber pasado por las mentes de todos los involucrados cuando decidieron tomar algo tan lleno de vida y transformarlo en, bueno… Riverdale.

Pero oye, yo no perdí las esperanzas, y tras ver los seis episodios en que está dividida esta primera temporada tengo un par de cosas que decir. Empecemos por mi lado fanático, por las opiniones de esa niña nacida a finales de los noventa que creció viendo esta serie sagradamente. «Destino: La Saga Winx» es… Diferente. Debo confesar que empecé a ver la serie con cierto recelo, como esperando y deteniéndome en cada detalle que me permitiese quejarme, y es que ganas no me faltaban. El inicio es oscuro y pretende crear un ambiente tenso desde los primeros minutos, cosa que, si conocen la serie animada, no pasaba jamás.

Tan acostumbrada estaba a los colores sobre saturados y música alegre, que el primer episodio me dejó un tanto perpleja. Buscaba encontrar similitudes con la serie de mi infancia, pero, además de los nombres de los personajes y una que otra cosa mencionada, no logré identificar mucho más. Al principio no supe si esto era bueno o malo. Estaba demasiado concentrada en el hecho de que mi hadita favorita no estaba, o que el reparto no era igual de diverso que los personajes de la serie original (una de sus características más importantes), pero, a medida avanzó la trama, me di cuenta de que estaba viendo algo completamente nuevo.

Así es como pasamos a la opinión de alguien que, a medida que avanzaba, notó que la serie decidió ignorar el hecho de que el nombre Winx estaba en el título, y decidió verla como si jamás en la vida hubiese escuchado los nombres que escuchaba. Y es que quizá esa sea la mejor forma de ver esta adaptación, pues, si bien el mismo creador de la original estuvo en el equipo, es como si estuviésemos viendo una historia totalmente nueva, con solo un par de elementos que lograremos identificar de la trama que recordamos de niños. Bloom (Abigail Cowen) es un hada, sí. Esa parte crucial no nos la quitaron, y no, ella tampoco sabía que lo era antes de ser una adolescente, pero, hasta allí es donde llegan las similitudes. Esta trama, la historia, todos los misterios e hilos a unir, todo lo que está detrás de cada personaje y la forma en que se construyeron es, en definitiva, mucho más adulta y oscura.

A algunos les podrá parecer un sacrilegio, pero debo admitir que, desde el primer episodio, y aún con todas mis dudas, estuve enganchada. La serie está bien desarrollada, no aburre y no es repetitiva. Tomaron algo popular, y no, no lo mejoraron, pero sí lo transformaron en algo más que vale la pena ver.

Como en cualquier adaptación, tuvo que haber cambios, y si bien entiendo a todas las personas que se molestaron al ver los adelantos y a todas aquellas que decidieron que no verían la serie pues no era el Club Winx (admito que fui de esas personas), también creo que, a pesar de estos ajustes, e incluso después de todo lo que quitaron, convirtieron o dejaron de lado, esta nueva versión sigue teniendo esa esencia que la original tenía y que nos cautivó de pequeños.

Sí, todos queríamos ser hadas, o hechiceras, o especialistas. Todos queríamos tener esos atuendos icónicos o la habilidad de que nos salieran alitas y pelear con los malos mientras volábamos en nuestros trajes con brillitos, pero, el factor que más caracterizaba a la serie no se perdió en el proceso de adaptación. La amistad de las protagonistas está ahí. El viaje de autodescubrimiento de Bloom y demás se mantienen. Esa sensación de satisfacción tras cada victoria aún se siente.

Creo que para ver «Destino: La Saga Winx» hace falta una mente abierta, y además, estar al tanto de que este no es el regreso de nuestra serie de animación tan amada, pero, aun así, es una buena historia que merece la pena ser disfrutada.

Mi corazón está un poco más llenito y desde ya digo: necesito mi segunda temporada.

7.5/10

Por Connie Cádiz

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s