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Review «Sky Rojo»: Un Viaje Sin Destino

Reparto: Verónica Sánchez, Lali Espósito, Yany Prado, Miguel Ángel Silvestre, Asier Etxeandia, Enric Auquer, Luis Zahera, Carmen Santamaría, Elena Sanz

Creadores: Álex Pina, Esther Martínez Lobato

Género: Drama, Acción, Explotación

Clasificación: +16

Episodios: 8 (1 temporada)

Plataforma: Netflix

Sinopsis: «Coral, Wendy y Gina emprenden una huida en busca de su libertad mientras son perseguidas por Moisés y Christian, los secuaces de Romeo, el proxeneta y dueño del Club Las Novias. Juntas iniciarán una carrera desesperada en la se enfrentarán a todo tipo de peligros y cuyo único objetivo será seguir vivas cinco minutos más.» (Filmaffinity)

Los nombres de Álex Pina y Esther Martínez Lobato no son desconocidos en la industria. Pina llegó al estrellato tras el éxito de «Los Serrano», mientras que Martinez, escritora y productora, se sumó a su equipo en 2005 para la serie «Los Hombres de Paco», continuando su trabajo en conjunto hasta su mayor éxito: «La Casa De Papel». Por si fuera poco, ahora presentan «Sky Rojo», con un elenco compuesto por nominados y ganadores del Goya como Enric Auquer («Quien A Hierro Mata»), Verónica Sánchez («Al Sur De Granada») y Asier Etxeandia («La Novia»), junto a rostros como Miguel Ángel Silvestre («Sense 8»), la actriz argentina Lali Espósito («Floricienta») y la actriz cubana Yany Prado («La Doble Vida de Estela Carrillo»).

Con estos antecedentes, la nueva producción original de Netflix comienza con una gran presión y genera expectativas que deberá intentar sostener en el transcurso de sus episodios.

La serie comienza de la forma en que tienden a comenzar las series modernas: con una narración, explicando la situación que ocurre en vez de mostrarla, pero el tiempo es oro cuanto tienes apenas entre 20 y 25 minutos por episodio para cautivar a tu audiencia. Una vez entendido el contexto, y luego de conocer a algunos de los personajes, ya se comienzan a plantear ciertas dudas que iremos desenterrando a lo largo de los 8 capítulos que componen esta primera parte, mientras se rompe en equilibrio que presentaba la premisa y nos vamos directo a la acción. Así, sin muchos preámbulos y con un flujo bastante precario, comienza el viaje, sin rumbo fijo y con muchas paradas, que es «Sky Rojo».

La velocidad con la que se mueve esta historia no es realmente contenida por sus episodios, los que carecen de una estructura clara con conflictos por resolver, ya que solo funcionan como cortes forzados en una película de un poco más de tres horas de duración. Sin embargo, estos cortes son aprovechados para combinar los tiempos narrativos de manera creativa, mostrando tanto el presente como el pasado y las historias detrás de cada una de las protagonistas. Estos escenarios, combinados con las narraciones, generan un sobre uso de recursos que termina por alienar un poco al espectador, pero no lo suficiente como para comenzar a cuestionar con demasía los hechos que vemos en pantalla.

Mientras trascurre el relato, las protagonistas se mueven en un espacio físico muy reducido, una clara analogía al difícil escape de su situación. El gran trayecto lo toma la serie, viajando por distintos géneros y mezclando momentos de tristeza y gran tensión, pero siempre generando salidas inesperadas, y a veces absurdas, que nos dejan con un sabor amargo en la boca al ver como los villanos siempre están un paso adelante.

Como la historia en si es bastante simple, el soporte de la narrativa está en sus personajes: Coral (Verónica Sánchez), Wendy (Lali Espósito) y Gina (Yany Prado), tres prostitutas del club «Las Novias». Su escape, sus razones para estar ahí y la relación entre ellas tres será el punto más fuerte de «Sky Rojo», convirtiéndose en el motor que mueve y envuelve. No nos importa tanto que pase, como pase o si las situaciones que estamos viendo son irreverentes o inverosímiles, solo queremos que las tres mujeres estén bien, especialmente cuando Romeo (Asier Etxeandía), la contraparte antagónica, se presenta como una fuerza malvada y sin matices, personificando lo peor del machismo, la cultura de la violación, la trata de blancas y el abuso. La figura del dueño del club es macabra, malévola y no da espacio para la compasión. Es un malo «a la antigua», de adentro, lo que podría llegar a ser un poco caricaturesco si no fuera por lo certero que resulta ver la verdadera cara de la prostitución, sin ese falso glamour que otras obras de ficción intentan aplicar.

Lo que a ratos se siente como un verdadero «pulp» hispanoamericano, con un gran anacronismo en sus situaciones y un fuerte énfasis en el género de explotación, contrasta con el tardío, pero certero mensaje crítico que «Sky Rojo» quiere dar, aunque sea de una forma demasiado literal y sin dejar espacio al subtexto, un pecado de la ficción moderna del que no es responsable esta producción en particular. Al final, quizás es mejor que el mensaje no se abra a dobles lecturas, especialmente si se tratan temas tan sensibles. Cuando Wendy dice que si no quieres tener sexo, se convierte en una violación, es eso y ya; la obra no quiere darle espacio a otras interpretaciones.

El gran problema de la serie no recae en su tambaleante narrativa, debido a que es apoyada por las increíbles actuaciones de su elenco y por el humor absurdo que hace un poco menos dura su densa trama, sino que está en algo mucho más simple: su poca ambición. Con episodios de muy poca duración, pero que al mismo tiempo están cortados de forma bastante aleatoria, las cosas llegan a su máximo clímax en el final de su octavo capítulo, dejando la historia en un forzado y ridículo cliffhanger que genera mucha frustración, no expectación. Pina y Martínez podrían haberse atrevido a más, con episodios de mayor duración y un trabajo más cuidadoso en la narrativa.

Con un potente inicio que va de más a menos, y luego a más nuevamente, «Sky Rojo» es un verdadero road trip en un espacio reducido y sin una meta clara, donde el final del viaje no es tan importante como los obstáculos que enfrentarán las protagonistas. Con grandes actuaciones, la serie logra entregar potentes mensajes, combinados con momentos de humor que hacen que apoyemos aún más las decisiones de estas tres mujeres, sin importar lo inverosímil que sean sus desenlaces. A pesar de su poca ambición y su forzado «final», que nos obliga completamente a ver la segunda temporada, la nueva creación de Álex Pina y Esther Martínez logra sostenerse en su breve duración para ser una entretención que expresa una fuerte crítica, no conservadora, a la pobreza, la prostitución, la trata de blancas y el abuso.

La primera temporada de «Sky Rojo» esta disponible en Netflix, y la segunda temporada llegará el 23 de julio de 2021.

7/10

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