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«Utopía»: de UK a USA

Reparto: Nathan Stewart-Jarrett, Alexandra Roach, Neil Maskell, Michael Smiley, Paul Higgins, Oliver Woollford, Geraldine James, Adeel Akhtar, James Fox (versión original de 2013). Sasha Lane, Rainn Wilson, Desmin Borges, John Cusack, Ashleigh LaThrop, Farrah Mackenzie, Christopher Denham, Dan Byrd, Crystal R. Fox, Jessica Rothe (remake de 2020)

Creadores: Dennis Kelly (versión original de 2013), Gillian Flynn (remake de 2020)

Género: Drama, Ciencia Ficción

Clasificación: +16

Episodios: 12 (versión original de 2013), 8 (remake de 2020)

Plataforma: Prime Video

Sinopsis: «Utopía» se centra en un grupo de fans de los cómics que se conocen online y crean un vínculo gracias a su obsesión por un cómic aparentemente ficticio llamado “Utopía”. Juntos, Becky, Ian, Samantha, Wilson Wilson y Grant desentierran significados escondidos entre las páginas de Utopía que predicen las amenazas a la humanidad. Se dan cuenta de que no son sólo los inicios de una conspiración, sino que son peligros muy reales que están reviviendo en su mundo. La aventura de alto riesgo lleva al grupo a enfrentarse cara a cara con el famoso personaje principal del cómic, Jessica Hyde, quien se une a ellos en su misión de salvar el mundo mientras oculta sus propios secretos.» (Filmaffinity)

El pasado 25 de septiembre de 2020 se estrenó a través de Amazon prime “Utopía”, una serie americana adaptada por Gyllian Flynn, conocida por escribir novelas de thriller psicológico como “Sharp Objects” y “Gone Girl”; en esta última participó en la adaptación cinematográfica de su libro, dando luces de su talento como guionista. “Utopía”, es un remake de una serie británica homónima creada por Dennis Kelly en 2013, producida por Channel 4, que en ese tiempo transmitía series como “Misfits”, “Black Mirror” y “Shameless”. La nueva serie cuenta con 8 episodios de 45 minutos, mientras que su predecesora, también disponible en Amazon Prime, cuenta con dos temporadas de 6 capítulos de una hora; una de las tantas diferencias que poseen ambas series, las cuales utilizan diferentes estrategias para abarcar un mismo concepto, una con mayor éxito que la otra.

La premisa, a grandes rasgos, es la misma: un pequeño grupo de personas se conocen a través de un foro en internet, gracias a su interés por un peculiar cómic del cual la serie toma su nombre. Escrito por un esquizofrénico durante su estadía en un manicomio, narra la historia de un científico, quien trabaja a la fuerza para una poderosa y siniestra organización dirigida por el Señor Liebre, quien tiene como rehén a su hija, Jessica Hyde. El crea armas biológicas para la compañía, que resultan estar vinculada a eventos históricos lo que sugiere que la tira cómica no es solo una ficción. Al aparecer una inédita versión del cómic «Utopia», deciden reunirse en la vida real, pero rápidamente se darán cuenta que cualquiera con información del cómic corre grave peligro; las teorías conspirativas que surgen en el cómic, al igual que su contenido, podrían ser demasiado real, y el último tomo apunta a un nuevo virus que podría poner en riesgo a toda la raza humana.

Apreciar las diferencias en estilo de cada serie es importante para distinguir porque la original fue ganadora de un Emmy y alcanzó estatus de culto mientras que el remake fue cancelada tras su primera temporada. Solo se tomara en cuenta la primera temporada de ambas ya que, en esencia, mantienen los mismos puntos de giro.

La primera versión se caracteriza por el constante suspenso construido a partir de eventos sutiles pero perturbadores, lo suficientemente sugerentes para dejar inquieto a cualquier espectador; elemento que contrasta con su violencia explícita y brutal sentido del humor que no resta a la sensación de constante amenaza en que viven los personajes, más bien es capaz de incrementarla. Por otro lado, la versión de USA mantiene la faceta del suspenso, pero comete el error de ser demasiado explícita y redundante respecto a cierta información que es clave para mantener el misterio. El drama está presente, pero la violencia a ratos parece gratuita y sin consecuencias graves para nadie. El humor y la infantilización de ciertos temas es el punto más débil de su narrativa, la cual termina cayendo varias veces en lo inverosímil y ridículo, especialmente considerando que su estreno coincidió con un evento mundial que dejó en evidencia las libertades científicas que tomó la serie respecto a una pandemia real.

Los personajes mantienen algunos rasgos en ambas versiones, como los nombres. Los cambios étnicos y la adición de nuevos personajes no cambian demasiado la narrativa, aunque en realidad no aportan a la historia tampoco. El grupo principal al cual gira entorno la historia mantiene los mismos personajes: Wilson Wilson, un paranoico, obsesionado con conspiraciones y que pierde a su padre a causa de una; Becky, quien padece una de las enfermedades fabricadas por el creador de Utopía; Ian, un consultor de informática, escéptico y corriente; Grantt, un precoz y conflictuado niño de 11 años que engaña a todos fingiendo ser mayor y es inculpado por un tiroteo en una escuela despojándolo de una vida normal; y Jessica Hyde, la hija del científico y escritor de Utopía. En la nueva adaptación aparece un nuevo personaje, Samantha, quien es la líder no oficial del grupo y espera prevenir una nueva catástrofe mundial con el último manuscrito del cómic.

La gran diferencia es que en la versión de 2013 todos los personajes traen algo a la mesa, siendo reunidos gracias a sus distintos intereses en el peculiar cómic. Tienen motivaciones claras, defectos, sentimientos, sufren cambios constantes a causa de las situaciones límites en las que se encuentran y, sobretodo, parecen personas reales. La adaptación de 2020 deja a sus protagonistas como un grupo de nerds, bastante genéricos que comparten las mismas ideas conspirativas y poseen prácicamente un nulo desarrollo de personaje, a pesar de atravesar situaciones traumáticas. Los pocos que escapan de esta caracterización son Wilson Wilson, aunque su peculiaridad es exagerada y resulta molesta, y el nuevo personaje, Sam, que pudo haber sido interesante de haber sobrevivido más de tres capítulos.

Jessica Hyde es quien presenta la mayor divergencia con su contraparte. Mientras que en la versión británica es una mujer inteligente, seductora, manipuladora y psicopática, la americana la transforma en una mujer feral, desadaptada y de moral cuestionable que hace difícil empatizar con ella; además, esta última comienza a formar un lazo filial con el grupo que se siente forzado, innecesario y fuera de lugar para alguien como ella.

Los antagonistas, por el otro lado, a pesar de mantener el mismo plan, difieren en su modus operandi, motivaciones y actores. La nueva versión se centra en un personaje original, un magnate americano, interpretado por John Cusack, dueño de una importante compañía de comida que busca crear alternativas sustentables de alimento, además de ser una figura pública carismática y humanitaria.  De forma análoga maneja una organización secreta llamada La Cosecha, que busca una solución al problema de sobrepoblación mundial, y que está detrás de las conspiraciones en «Utopía». Además, tiene un grupo de personas, principalmente niños que compra en países tercermundistas para manipular y usar para el propósito específicos, algo que lo pone en un estatus similar a un líder de culto.

Esta organización es todo lo contrario a su equivalente británico, La Red, que no tenía una cara visible ni un líder claro, más que la misteriosa figura del Señor Liebre; ni siquiera los miembros de la organización están seguros de quién reciben instrucciones, pero el compromiso con su misión es suficiente para obedecer a ojos cerrados cualquier orden. Eso hacía especial a la serie original, la forma ingeniosa y misteriosa en que La Red operaba, manipulando de forma orgánica a la población y eliminando a quien interfiriera con sus planes. Las brutales y crueles medidas tomadas por la organización demuestran su inteligencia y ausencia de límites éticos, evitando mostrar más de lo necesario y siendo lo suficientemente sugerentes para mantener a todos en línea.

Ambos operan con el mismo plan: esparcir una cepa de gripe en varios lugares del país y así generar la necesidad de una vacuna en la cual introducirán el virus biológico que pondrá fin al problema de la sobrepoblación, pero hay pequeñas diferencias sustanciales. El plan original tiene una estructura clara y diferentes etapas para llegar al mundo entero; su conflicto principal es asegurarse de que su virus funcione, por lo que necesitan conseguir el comic «Utopía», en donde el científico que lo escribió escondió la clave de su fabricación. En cambio, en la versión de 2020 el cómic, también escrito por el científico , guarda la verdad sobre el pasado de Jessica Hyde y la forma en que se encuentra ligada a la conspiración, por lo que La Cosecha hace lo posible para evitar que caiga en sus manos.

Un plan motivado por el altruismo y la soberbia, se vuelve caprichoso en la nueva entrega. Más que una conspiración, pareciera que la versión americana se acerca más a una compañía corrupta que se oculta a plena vista y que manipula todo a su conveniencia. La británica, en cambio, era una organización inteligente, y poderosa, moralmente ambigua y maquiavélica con el propósito de ayudar al mundo; este es el punto en donde la versión de Kelly supera sin duda a la de Gyllian, y donde pierde gran fuerza y seriedad el conflicto principal. 

Esta no es la única modificación de la nueva serie ya que el rol de algunos personajes cambia sustancialmente. El caso más notable es el de Michael Sterns, quien juega un rol determinante respecto a la nueva vacuna; en la serie de 2013 es un hombre extorsionado por la organización secreta para aprobar la creación de la vacuna, de la cual sospecha traerá nefastas consecuencias para todos. La culpa, el miedo y la búsqueda por enmendar sus errores son parte central de su personaje, lo que lleva a empatizar con él. En cambio, la nueva versión se enfoca en manipular a Michael inadvertidamente; él sigue al pie de la letra el plan de la organización despojándolo del dilema moral que lo aqueja en la primera serie y, para cuando descubre que que esta siendo manipulado, ya es demasiado tarde para enmendar el daño.

El único personaje cuyo arco y desarrollo de la serie original se mantiene casi igual es el de R.B. “Arby”, el principal asesino frío que vemos a lo largo de la serie, cuya misión prioritaria es encontrar a Jessica Hyde. Su caracterización se mantiene: se le ve comiendo pasas cubiertas de chocolate que le atribuyen su nombre Raisin Boy (Chico Pasa), el cuestionamiento de su humanidad, la búsqueda de amor y el descubrir que es lo que han hecho con él las personas con quienes trabaja son lo que lo lleva a cuestionar su propósito. Que se mantuviera esto es agradable, ya que resulta ser uno de los personajes mas interesantes en ambas series. Lamentablemente, su desarrollo deja en evidencia la falta de trabajo en el resto de los personajes. 

Algo que no se puede olvidar es el estilo visual. La serie estadounidense va por un look más clásico, detectivesco, en donde recortes de revista, iluminación parcial y sombría, balaceras y persecuciones recuerdan al género policial, pero sin tomarlo demasiado en serio. Por otro lado la «Utopía» original logra una sensación de paranoia y constante vigilancia sobre los personajes, enmarcandolos en planos generales que se sienten como cámaras de seguridad, sin contar con la explícita y cruda violencia que contrasta con momentos más sugerentes, pero igual de temibles. Comparten una paleta de colores similar, en donde predominan amarillos, verdes, azules y rojos, pero, a diferencia de los distintivos tonos saturados de la original, que daban una sensación artificial, radioactiva y manufacturada, estos son más opacos tiene una textura más deslavada y oscura, apuntando a un mundo que esta perdiendo su vitalidad. 

El soundtrack de la serie británica es algo inolvidable; a cargo del chileno-francocanadiense Cristobal Tapia de Veer cuyo trabajo en «Utopía» sigue siendo uno de los más aclamados hasta la fecha, está compuesta de ruidos enrarecidos, armonías que no se concretan, bajos recurrentes y ritmos dispares, logra crear una atmósfera extraña, de sonidos orgánicos manipulados mecánicamente que resulta intrigante e incómoda. En cambio, la versión estadounidense toma una ruta más tradicional, por no decir cliché, utilizando frecuencias bajas para aumentar momentos de tensión y un soundtrack con canciones con ritmos sintéticos y setenteros , algo que posee pocas similitudes con la primera serie, y que está lejos de lograr el mismo impacto.

Mientras que la versión original hace que uno verdaderamente se sienta incómodo y paranoico, la segunda solo logra ser una serie para pasar el rato, con momentos predecibles y una buena conspiración, que tuvo el infortunio de estrenar en una época poco tolerante con ciertas libertades creativas de la obra respecto al fenómeno de una pandemia. Si bien la «Utopía» británica es altamente superior en todo sentido, y cuenta con una segunda temporada que dejará a más de uno deseando que existiera una tercera -y todas las necesarias-, la nueva adaptación puede sostenerse por sí sola.

Hay para elegir: quienes prefieren ver series livianas, que no requieren demasiada atención pueden disfrutar de la serie del 2020, que en general llega muy bien a un público más joven; mientras que, quienes busquen un drama inteligente y transgresor, con una estética icónica, que resuelve todas las interrogantes que plantea, podrán gozar con la producción original británica de 2013.

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