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Review «Cráneo Febril»: Una propuesta post apocalíptica distinta

Reparto: Osman Sonant, Koseoglu, Uzay Gökhan Irmak, Güney Coska, Emre Yildizlar, Hazal Subasi, Arda Aranat, Gonca Vuslateri, Sebnem Hassanisoughi, Sevket Çoruh, Özgür Emre Yildirim

Creador: Mert Baykal, Umur Turagay

Género: Ciencia Ficción, Drama, Thriller

Clasificación: +16

Episodios: 8 episodios

Plataforma: Netflix

Sinopsis: “En un mundo sacudido por una epidemia de locura que se propaga a través del lenguaje y el habla, un ex lingüista, Murat Siyavus, que ha estado en un escondite de larga duración, es la única persona misteriosamente no afectada por esta enfermedad. Perseguido por la despiadada Institución Anti-Epidemia, Murat se ve obligado a abandonar la zona segura y huir entre las llamas y las ruinas de las misteriosas calles de Estambul”. (Filmaffinity)

Murat (Sonant) junto a su ex colega Ozgur (Yildirim), juntos trabajaron buscando un antídoto. Foto: Netflix

Después de pasar casi dos años en alerta sanitaria, la temática de pandemia volvió a ser un tema relevante para la sociedad y, por lo tanto, para el mundo audiovisual. Volvieron a tomar relevancia aquellas películas y series de televisión sobre virus, cuarentenas e infecciones porque, si algo nos llama la atención como humanidad, es cuando nos vemos amenazados por cosas que nos superan. En ese contexto, Netflix dio luz verde a un proyecto bien particular: la adaptación de un libro turco sobre una pandemia nunca antes vista, traducida al español como «Cabeza Caliente» . En primera instancia, la idea suena atractiva, pero, ¿habrá logrado construir una historia interesante y distinta o terminó apegándose a la clásica estructura de las producciones audiovisuales de este tópico?

De partida, la serie nos sitúa en un contexto con dos puntos claves que nos introducirán en este mundo post apocalíptico: primero, la historia está ambientada en Estambul, Turquía, lo que nos posiciona en un lugar geográfico muy distinto al que vemos normalmente en las plataformas de streaming. Además, por lo menos en Chile, solo nos hemos acercado a esas latitudes gracias a las telenovelas que transmite la televisión abierta, por lo que este punto genera un atractivo inicial que puede jugar a favor. Ingredientes novedosos como el idioma o la cultura son potenciadores de una historia que podría sorprender. 

El primer contagiado de ‘farfulla’ y la clave para buscar un antídoto. Foto: Netflix

En segundo lugar, y aquí nos metemos al corazón de la trama, es la particularidad que tiene la enfermedad que azota a la humanidad en este mundo. Estamos frente a un mal que se transmite por el habla, por las palabras, por el sonido que sale de nuestras cuerdas vocales. Esto ya marca una gran diferencia frente a todo el subgénero de pandemias y Apocalipsis: aquí los contagiados no mueren ni se transforman en zombies que quieren devorarte, sino todo lo contrario, los enfermos siguen sanos de cuerpo, pero les falla parte del cerebro y no puede dejar de hablar incoherencias, dejan de hacer sinapsis normalmente, entrando en un estado de trance neurológico que se traduce en hablar sin parar. De ahí el nombre de “farfulla” para el mal y “farfulladores” para los enfermos.

Dentro de los ocho episodios que componen la temporada, vamos viendo cómo aparecen los personajes y las situaciones que van a movilizar la historia. Conocemos a la Institución Anti-Epidemia, una organización que funciona como poder absoluto y que tomó el control de Estambul desde el inicio de la enfermedad. Rápidamente nos damos cuenta que esta organización corrupta habla de buscar soluciones y antídotos, pero en la práctica solo mantiene el control mediante sus brazos armados, sin lograr ninguna mejora, posicionándose como los antagonistas de la ficción. Por otro lado, también conocemos a Más Uno, la resistencia que buscará con todas sus fuerzas, combatir al poder estatal. La figura clave será Murat Siyavus, el protagonista: un lingüista que trabajó en algún momento para esta Institución, intentando buscar un antídoto, y que su gran capacidad es que puede escuchar a los farfulladores sin transformarse en uno. Una suerte de inmunidad que lo posicionará como el personaje fundamental para el desarrollo narrativo.

El principal antagonista de la serie, Fazil Eryılmaz (Tuncer), líder del Instituto Anti-Epidemia. Foto: Netflix

No se puede negar que «Cráneo Febril» nos instala en un escenario muy atractivo, a lo que se suma un nivel de producción bastante bien logrado, con un diseño de producción coherente y una ambientación post apocalíptica sencilla, pero convincente. Las actuaciones también le dan un impulso importante a la acción, con personajes que se ganan el cariño por parte de la audiencia de forma rápida. Incluso el ritmo favorece la historia, con un guion que logra combinar elementos policiales con géneros como el thriller y el suspenso. 

El problema aparece en dos elementos fundamentales. El primero son las escenas “oníricas” que aparecen, por lo general, al inicio o final de cada episodio. Secuencias que, al parecer, son importantes para la trama, pero su mensaje no se logra entender, terminando en minutos que rompen con la narrativa, sin aportar realmente a la historia. En segundo lugar, tenemos que parte importante de la construcción de nuestro personaje principal en ningún momento se desarrolla ni se explora. ¿Por qué plantean desde un inicio que Murat es lingüista si en ningún momento vemos desplegadas estas habilidades? ¿En qué aporta al guion? Es un elemento detonador de acciones, pero, lamentablemente, nunca lo vemos.

Da la impresión que los creadores quisieron dejar la historia inconclusa para siguientes temporadas, una movida arriesgada considerando la cantidad de series canceladas por Netflix, sin embargo, esperamos que en una eventual segunda entrega, la historia logre desarrollar el potencial que tiene y podamos desenredar los misterios de esta particular enfermedad. Sino, quedará como una interesante propuesta y nada más.

Murat (Sonant) en una de las tantas escenas ‘oníricas’ de la serie. Foto: Netflix

La serie turca «Cráneo Febril» nos sirve en bandeja de plata una propuesta única e interesante que logra distanciarse de otras producciones post apocalípticas y de un subgénero saturado de productos idénticos; aunque, lamentablemente, en sus ocho episodios no logra hacer desplegar completamente esta premisa, quedando, en parte, solo en la intención. Aun así, la serie se disfruta y entretiene con una idea original que tiene potencial para más, con personajes conmovedores y una historia atrapante que merece un desarrollo y final mejor. Solo falta saber si Netflix autorizará una segunda temporada. 

6/10

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